Nueva regulación de la Comisión para el Mercado Financiero sobre asistencia y votación remota en Juntas de Accionistas

regulación sobre asistencia y votación remota en Juntas de Accionistas
Bruzzone & González

24 de marzo 2020

En el contexto de la emergencia sanitaria en nuestro país producto del brote de coronavirus, la Comisión para el Mercado Financiero (“CMF”) ha resuelto, conforme lo dispone el artículo 64 de la Ley Nº 18.046 sobre Sociedades Anónimas, autorizar la utilización de medios tecnológicos que permitan la participación remota de accionistas en las Juntas de Accionistas de las sociedades anónimas abiertas y especiales, en las juntas de tenedores de bonos y las asambleas de aportantes de fondos fiscalizados por la CMF, a través de la dictación de la Norma de Carácter General Nº 435 (“NCG 435”) de fecha 18 de marzo de 2020. Dicha NCG 435 modificó a su vez la Norma de Carácter General Nº273 de 2010 sobre Sistemas de Votación en Juntas de Accionistas.

En el contexto de la emergencia sanitaria en nuestro país producto del brote de coronavirus, la Comisión para el Mercado Financiero (“CMF”) ha resuelto, conforme lo dispone el artículo 64 de la Ley Nº 18.046 sobre Sociedades Anónimas, autorizar la utilización de medios tecnológicos que permitan la participación remota de accionistas en las Juntas de Accionistas de las sociedades anónimas abiertas y especiales, en las juntas de tenedores de bonos y las asambleas de aportantes de fondos fiscalizados por la CMF, a través de la dictación de la Norma de Carácter General Nº 435 (“NCG 435”) de fecha 18 de marzo de 2020. Dicha NCG 435 modificó a su vez la Norma de Carácter General Nº273 de 2010 sobre Sistemas de Votación en Juntas de Accionistas.

De esta manera, conforme lo dispone la NCG 435, los accionistas, tenedores de bonos o aportantes que no se encuentren físicamente presentes en el lugar de celebración de la respectiva asamblea o junta, podrán participar a través de medios tecnológicos y utilizar mecanismos de votación a distancia, siempre que dichos sistemas garanticen debidamente la identidad de tales asistentes, y cautelen el principio de simultaneidad o secreto en las votaciones.

Asimismo, la NCG 435 impone al directorio de tales sociedades anónimas, o a las administradoras generales de fondos, o al representante de los tenedores de bonos, según corresponda, la obligación de implementar los sistemas o procedimientos necesarios para acreditar tanto la identidad de los participantes de la junta o asamblea, como que cuentan con los poderes que le permiten actuar en representación del accionista, aportante o tenedor, según corresponda, y la reserva de los votos emitidos a distancia hasta el fin del proceso de escrutinio de los demás votos.

Según lo dispone el Oficio Circular Nº 1141 de fecha 18 de marzo de 2020, no existe inconveniente para la utilización de los mecanismos ya descritos en las juntas y asambleas cuyas citaciones se hayan efectuado con anterioridad a la fecha de emisión de la NCG 435, bastando con informar a la CMF con anticipación suficiente a la fecha de celebración de la junta o asamblea. No obstante, en caso que por limitaciones impuestas por la autoridad, o por no contar con los medios necesarios resulte imposible celebrar debida y oportunamente tales juntas o asambleas de manera presencial o remota, la sociedad o entidad podrá invocar razones de fuerza mayor para efectos de suspender o postergar la realización de las respectivas juntas o asambleas.

Si bien la NCG 435 surge a partir de la necesidad de disminuir el riesgo de contagio del coronavirus, sus disposiciones confirman la tendencia de nuestra legislación a incorporar la utilización de tecnologías de manera progresiva. En este sentido, especialmente destacable es la recientemente dictada Norma de Carácter General Nº 434, de fecha 13 de febrero de 2020, que autoriza a los directores a suscribir las actas de directorio mediante firma electrónica simple o avanzada, otorgándoles a éstas el mismo valor de una firma manuscrita conforme lo dispone la Ley Nº 19.799 sobre Documentos Electrónicos, Firma Electrónica y Servicios de Certificación de Dicha Firma.

Ambas Normas de Carácter General se suman así a otras disposiciones similares, como por ejemplo, a propósito de las sociedades anónimas cerradas, el artículo 108 del Reglamento de la Ley de Sociedades Anónimas (DS 702 de 2012 del Ministerio de Hacienda) que contempla expresamente la posibilidad de que los estatutos de las sociedades anónimas cerradas autoricen medios tecnológicos de asistencia remota a Juntas de Accionistas, garantizando la identidad de los accionistas que no se encuentren físicamente presentes y cautelando el principio de simultaneidad o secreto de las votaciones. Asimismo, respecto a los directores, su asistencia remota ya se encontraba autorizada en el artículo 47 de la Ley Nº 18.046, habiéndose autorizado los medios tecnológicos de asistencia a través de la Circular Nº 1530 de 2001 de la entonces Superintendencia de Valores y Seguros.

Sin embargo, pese al interés de las empresas por utilizar las tecnologías existentes, aún existen algunas dudas respecto a la implementación de los mecanismos de asistencia y votación remotas. Ello, ya que, por una parte, aún están frescas en nuestra memoria algunas experiencias anteriores que han expuesto las falencias del sistema (incluyendo las bulladas elecciones de partidos políticos como Ciudadanos y la UDI en 2018, y la consulta ciudadana por el plebiscito de Maipú en diciembre de 2019), y por la otra, no existe claridad sobre si las mismas entidades y custodios de valores tienen herramientas para implementar estas medidas. Esperamos que esta experiencia permita despejar estas incertidumbres, y así poder dar un paso firme y decisivo en la modernización de nuestras instituciones.